Abby
-Vamos a ayudarte con tu casamiento tío- escuche a mi hija hablar mientras iba bajando las escaleras- podemos pedir flores y un bonito vestido en una tienda muy bonita en Roma- sonreí ante la inocencia de mi hija
-Valla eso sería genial pequeña- Benjamín acarició el cabello de mi hija y cuando me vio se puso de pie- Abby estas preciosa hermanita- me dio un abrazo, uno que disfrute como nunca
-Te extrañe mucho Ben- me aleje de él para poder abrazar a mi madre y a Brissa- También a ustedes las extrañe mucho mami- le di un beso y ella sonrió
-Te había echado de menos hija, también a mi princesa hermosa- le lanzó a un beso a mi hija
-Pero que preciosa te salió hermanita y ese acento italiano, es toda una muñequita- sonreí ante el alago
-Mi mami dice que soy muy bonita- mi hija se sentó al lado de mi hermano
-Lo eres princesa- mi padre la miró encantado
-Hija, hoy es viernes y sabes que los viernes....
-Comemos con los Anderson- la interrumpí y ella sonrió
-Las viejas costumbres- menciono Benjamín con una sonrisa
-Y tu encantado, verás a la causante de esa sonrisa- se encogió de hombros
-No te lo voy a negar, Eli es todo para mi- aseguro enamorado
-Lo sé y tu para ella, ojalá y yo encontrara un amor así- sonreí con pesadez después de dejar salir un suspiro.
-Lo harás muy pronto, ante todo siempre tienes que poner a esa princesa- señaló a Mia quien estaba comiendo al lado de mis padres, ambos estaban encantados con ella, cuando veníamos de visita o ellos iban eran inseparables, bien dicen que los nietos destronan a los hijos, Mia es el perfecto ejemplo de eso.
-Mi hija siempre será lo más importante para mi- sonreí inconscientemente mientras la miraba
-Mami ven a comer porque ya casi nos vamos- me hablo y comencé a comer con ellos.
Benjamín y Brissa salían con un montón de chistes que sin duda me hacían reír demasiado, me contaron sobre cómo iba su vida, Brissa había entrado a la misma preparatoria que yo, Edric trabajaba en una firma de abogados, era un excelente abogado Penalista, Benjamín trabajaba como Agente aduanal, Jona tenía su propio despacho contable junto con Su esposa Tessa ambos se habían convertido en los contadores más buscados de todo Houston trabajando para las empresas más importantes del país.
Mis padres aún trabajaban, mi madre a sus 49 años sigue siendo hermosa, mi padre ni se diga es el hombre más guapo del mundo, amaba a mi familia y es por eso que no puedo permitir que me alejen de ellos, aceptar la propuesta de Paul no estaría alejándome solo de mi hija sino de mi familia
-¿Te ocurre algo? - mi hermano movió mi hombro trayéndome a la realidad- te ves afligida - aseguro
-No me pasa nada es solo que extrañaba esto- sonreí- Ver como quieren a mi hija me emociona mucho- fui sincera
-¿Porque no la querríamos? Si es la niña más preciosa del mundo- Menciono Brissa a mi lado
Tal vez porque Paul nunca la quiso, solo la toleraba
-Chicos vamos es tarde y quedé en ayudarle a Liam a cocinar- menciono mi padre
-Y yo con Lucy a preparar un pastel para mi nieta- la mire sorprendida
-¿Sabe que estoy aquí? - pregunte y ella asintió
-Se lo conté esta mañana cariño, pero anda vamos- insistió y yo suspire, nadie pensaría que mis padres y los Anderson seguirían siendo muy buenos amigos, pues las cosas se habían puesto críticas cuando Eli y Benjamin dieron a conocer su relación, Lucy estaba como loca y Támara espantada, lo que no imaginaba es que ese mismo día Edric y Zafiro también dirían la verdad, ambas mujeres fueron reprendidas por mi madre quien defendía la felicidad de sus hijos por sobre todo.
Caminamos hasta la camioneta de mi padre pero mi hija entró corriendo a la casa
-Mami espera- grito al entrar y lo la seguí, mientras los demás subían a la camioneta.
Poco después mi hija salió con su pequeño peluche haciéndome sonreír, le hice señas de ir con los demás mientras cerraba la puerta de la casa.
La casa de los Anderson quedaba a varios minutos de la nuestra, al llegar Lucy y Liam me recibieron con un abrazo.
-Estas preciosa- Eli me abrazo, ella ha sido mi mejor amiga de toda la vida y ahora mi cuñada, ella sin duda había mejorado bastante, después de su accidente había terminado muy delgada y ahora había recuperado su peso y su belleza era incluso mas
-Tu estas divina Eli- la hice darse una vuelta y ambas nos volvimos a abrazar- Te extrañe mucho- asegure
-¿A nosotras no? - Zafiro, Tessa y Andrea hablaron al mismo tiempo
-Por Dios como están hermosas- las abrace a las tres y después se unió Jona
-Hermanita- Edric se acerco para darme un abrazo- ¿Donde esta mi pequeña princesa? - pregunto buscando a mi hija por todos lados
-Aquí estoy tío- mi pequeña salto sobre los brazos de Edric y el le daba varios besos en la mejilla.
Por un largo rato yo fui desplazada por mis amigas pues se centraron en mimar a mi hija, mi madre y Lucy tal y como dijeron prepararon pastel, mientras los hombres fueron para preparar carne asada en el jardín.
Me acerque a los hombres y me puse a ayudarles, comencé a envolver papas en papel aluminio y cebollas también, mi hija llegó poco después acompañada de Zafiro.
-Tu hija es hermosa-menciono mientras le daba a Mia una galleta y está se quedaba a mi lado
-Gracias Zafi, por cierto estoy emocionada por tu embarazo, no puedo creer que seré tía- ella soltó una carcajada
-Ya era hora, me estaba comenzando a preocupar por no quedar embarazada- tomo una galleta
-Solo era cuestión de práctica- ambas soltamos una carcajada, las demás chicas llegaron a nuestro lado mientras platicábamos
-Y dinos, ese italiano tuyo ¿Es muy guapo? - pregunto Andrea con una sonrisa a lo lejos vi que Luca la miraba con interrogación
-Papi- escuche la voz de mi hija gritar esa palabra, mi cuerpo se tenso rápidamente al solo imaginar que Cameron se diera cuenta de que había regresado, el miedo se incrusto en mi cuerpo y sin tener opción me gire rápidamente tratando de encontrar a mi pequeña