Estoy en mi despacho revisando cierta información que Pietro ha podido averiguar sobre el asesinato de Katherina, por lo que veo es algo que ya se tenía planeado desde hace tiempo la habían estado siguiendo y por si fuera poco, uno de sus hombres ayudo para perpetrar el crimen, en cuanto lo encuentre yo mismo me encargaré de él, conforme sigo leyendo hay algo que me hace enfurecer aún más y es que tenían la firme intención de asesinar también a Alexandre, dejo escapar un grito de frustración y arrojo mi vaso con whisky al otro lado de la habitación el cual termina estrellándose contra una de las paredes. Subo mis brazos a mi cabeza pensando en todo lo que ha sucedido y si bien ya no amaba a Katherina, ella era la madre de mi hijo, la mujer que me dio el mejor regalo y ahora mi pobre peque

