Mi vista tarda en regresar. Sin embargo, aunque ésta dura, Nam no me libera de su abrazo. Por ello para cuando la recupero aún estoy entre sus brazos. Me separó lentamente de su torso. — ¿Ya te encuentras mejor? Asiento y con su ayuda me siento en la cama. — ¿Qué haces aquí? — Vi el video e inmediatamente pensé que podrías estar mal. Asiento. — ¿Cómo entraste? ¿Tienes llave? — ¡¿Pero qué demonios?! — gritan fuera de la habitación. Preocupada salgo en busca de la persona que gritó e inmediatamente encuentro la razón y quien gritó. Miro a Nam en busca de alguna explicación. Éste se rasca su nuca para después con vergüenza decir. — No me respondías por más que tocara el timbre o gritara tu nombre. Llame a Jk y este me dijo que se demoraba en llegar para abrirme la puer

