Ambos se encontraban enfrentados en el silloncito de la oficina de Damien bebiendo de sus cafés y disfrutando cada uno de una masa dulce. Ninguno hablaba tan solo se encontraban en silencio esperando que alguno diera el primer paso. Damien se estaba divirtiendo de todas formas viéndola tratar de actuar tranquila cuando estaba muy nerviosa. Era tan bonita, tan dulce y él disfrutaba de su silencio aunque esperaba saber que quería decirle. — No podemos seguir así, se nos irá el tiempo y podremos hablar. — Te estaba dando espacio. — Necesito que me digas como seguimos después de lo de ayer. — ¿Qué significó para ti el beso? — preguntó Damien dejando a Anna bastante sorprendida y con la boca abierta. — No puedo decirte como continuaremos o qué pasará si no me dices que significó para ti

