El sol se había ocultado temprano esa tarde, y las nubes grisáceas parecían sentir el mismo dolor de Katherine. Para la mujer fue una sorpresa no tan sorpresiva como lo hubiese imaginado, cuando le contaron que Randall había muerto en manos de Rick, y que el club donde trabajó por tantos años, estaba convertido en cenizas. Katherine le encontró significado a ese vacío dentro de ella, y más cuando le contaron que la mayoría de las bailarinas que conoció por años, habían muerto, incluida Hannah. Eso fue un golpe para Katherine, y un mayor resentimiento hacia Rick. El cómo se enteró era lo de menos, cuando lo que importaba era que Rick pagara todo lo que hizo. Ya había quedado claro que no pagaría la violación, pero hablaban de asesinato en masa. Richard Conrad era un puto asesino serial.

