– Alex, cálmate – Murmure sujetando su brazo, tenia los puños apretados y su cuerpo estaba totalmente tenso. Esto no era nada bueno. El aire se podía cortar con un cuchillo en estos momentos, mientras que sus padres parecían totalmente inmunes y calmados ante el grito, Sofia se veía nerviosa, dejando atrás cada rastro de superioridad. Supe inmediatamente la razón, el lobo de Alex era un alfa y tenía control absoluto sobre ella en estos momentos. -Tienes que calmarte hijo, sabes que será lo mejor para la manada – Hablo su padre tranquilamente mientras tomaba asiento. Su esposa le siguió y ambos quedaron sentados en el sillón mirándonos seriamente. -Tu no tienes ni idea de lo que es mejor para MI manada – Dice remarcando las ultimas palabras logrando que el papá haga una mueca y

