Sarah, se sentía insegura mientras se movía por el extenso salón de fiestas de la familia Stornent. Se notaba que Angeline Stornent no había reparado en gastos para celebrar el compromiso de su hijo y la pelirroja apretó ligeramente la mano de su madre, nerviosa. No lograba entender a su suegra, ella sabía cuánto se amaban con Tobías y sin importar nada decidió montar todo este circo. ¿Acaso no podía comprender que estaba sometiendo a su hijo a la infelicidad? Míriam, estaba preocupada por su hija, honestamente no había querido que asistiera, pero la muchacha había insistido en hacerlo, decía que tenía que estar ahí para Tobías, que necesitaba apoyarlo en un momento tan dificil. Y por un lado, la mujer la apoyaba, pero por otro, pensaba que todo acabaría mal. Su hija ya cargaba con bastan

