— Quita esa mala cara, arruinas el ambiente. — La petición de Erick fue bastante insólita debido a las condiciones en la que estaban. — Contigo a mi lado arrastrándome a donde se te da la gana no puedo dejar de fruncir el ceño. Anastasia volvió a mirar por la ventana, contemplando los edificios pasando a medida que avanzaban. — Si ''alguien'' no hubiera usado toda la ropa que le regalé como soga para escapar no tendríamos la necesidad de hacer esto. — Contestó haciendo una mala cara que en seguida cerró la boca de Anastasia, momentáneamente. No tenía arrepentimientos por haberlo hecho, podría repetirlo si era necesario. — No necesito ropa, tu familia tendrá que aceptarme por cómo soy quiera o no. — Anastasia se cruzó de brazos. — Eso no es decisión tuya, lo último que les importará e

