El escandaloso sonido de un despertador hace que casi caiga de la cama, lo curioso es que yo no tengo despertador. - ¿Pero que diablos? - digo y pongo una almohada en mi cara. - Ahhgg. - gruño con mi cara aún contra la almohada y acto seguido me levanto. Me pongo mis pantuflas y salgo de la habitación buscando de dónde proviene el horrible sonido del despertador. Camino hasta llegar a la habitación de Harry y me percato de que la puerta está entre abierta así que decido entrar. Al entrar veo a Harry tendido boca abajo en la cama, con la ropa aún puesta y rondando como un león gigantesco. Tapo mi boca para evitar una carcajada escandalosa y comienzo a caminar de puntillas hacia el despertador. Al llegar lanzo mi mano con fuerza sobre el aparato e inmediatamente Harry hace lo mismo,

