Cierro los ojos e inmediatamente siento los labios cálidos de Harry sobre los míos, esta vez una vergüenza enorme invade mi cuerpo y mis mejillas comienzan a arder. Escucho los aplausos de todos y uno que otro chiflido. Abro los ojos y me separo rápido de Harry, él se sorprende y yo le regaló una sonrisa a los invitados, hasta encontrarme con la mirada expectante de Imanol, evado su mirada porque me hace sentir incómoda. Todas las personas comienzan a acercarse para felicitarnos y llega el momento de Camila y su padre el Sr. Smith. - No te diré que me hace muy feliz esta boda. - alcanzo a escuchar al Sr. Smith diciéndole en un casi susurro a Harry. - No sé preocupe, a mi me hace feliz al doble. - responde Harry con un tono desafiante. - Te llevas un tesoro, cuídalo, no te lo vayan

