Jim estaba que se lo comían las emociones en especial la del miedo. Había cometido muchos errores últimamente y pensar en cada decisión equivocada que había tomado lo hundía más en la desesperación. Elani no contestaba el teléfono y ya contabilizaba veinte llamadas, estaba asustado -- Las dos oportunidades que había provocado para serle infiel a su esposa no lo había hecho, pero con esa secretaria Elani se había enterado que estaba con ella en un motel. Esa idea lo estaba volviendo loco. Así que sin poder soportarlo más llamo a su amigo con una súplica: ¡Ayúdame Torner! -- ¡No quiero perder a Elani! -- La voz de Jim se oía entrecortada parecía querer llorar -- ¿¡Que sucedió Jim!? -- Le pregunto preocupado Torner -- ¡Me equivoque! -- ¡Eso fue lo que paso! -- La juzgue y crei que ell

