Cuando llegamos a mi casa estamos empapadas. Tengo miedo porque estoy media hora atrasada, se supone que debía estar a las diez, y son las diez y treinta. Trago saliva algo asustada de lo que me voy a encontrar cuando cruce la puerta de entrada. Cuando entramos, el agua nos corre por toda la ropa y el cabello y al momento de caminar nuestras botas suenan en el suelo como si estuvieran haciendo burbujas. Busco a mi madre con la mirada, pero ella no está ; en vez de eso, hay una nota encima de la mesa. "Trabajo hasta tarde, llamé pero no contestas" Suspiro aliviada y arrugo la nota para botarla a la basura. Estoy salvada por ésta vez. Dirijo la mirada a Vivian. — ¿Qué le dirás a tu madre?- pregunto yo. Ella comienza a desvestir y a tirar la ropa en el baño. — ¿Qué importa? Sólo qui

