—No, no Beck, esto no puede ser—comenzó a llorar y me abrazo —No.... no podemos adelantarnos Susy, no es nada seguro—habló Elisa calmando a Susy, podía notar que Elisa quería llorar, pero se esforzó mucho en no hacerlo —Así es amor, no hay que alterarnos—acariciaba su cabello —Pero, ¿y si es verdad?—Susy insistía sollozando, alzaba su mirada para verme, me rompe por dentro verla así —Hay que averiguar otras cosas, ¿sí? Anda, será mejor que vayamos a casa, hoy ha sido un día largo y hemos dejado a los niños mucho tiempo con la familia—sonrió tan falso para calmarla —Si, mis niños me necesitan, bueno, también te necesitan a ti—decía más calmada —Mañana seguiremos buscando, ¿de acuerdo?—dijo Elisa sonriendo de lado, Susy asintió, se limpiaba las lágrimas, tratando de evitar llorar más

