—¿A qué te refieres?—me ve atenta —Que ellos necesitan alimentarse como yo—Susy no evitó poner mala cara ante eso—Sé que no te agrada esto Susy, pero ellos son parte de mí, lo tendrán que hacer, quieras o no—admito que sentí horrible que ella hiciera mala cara —Lo sé amor, es solo que, me da temor que les pase algo—dijo triste y preocupada —Eso jamás lo permitiré, ¿de acuerdo? Ellos son fuertes y sabrán defenderse, pronto les enseñaré a practicar y a ti también—dije burlón esperando su reacción y ella me ve arrugando su frente Nos besamos nuevamente bajo las sábanas, ambos ya desnudos, rozando nuestros cuerpos sudorosos. Nunca nos percatamos de la hora y ya era de madrugada, Susy pedía que fuéramos a casa, pero lo impide, creo que nos merecemos un momento así tranquilos, juntos amándon

