—Su..... ¿Susy.?—la miré y estaba mojada, había caído un diluvio y ella temblaba —Beck...—dijo en voz baja, temblorosa y comenzó a soltar unas lágrimas —¿Quién es Beck?—oía gritar a Elisa de la cocina —¿Ahora estás con ella?—miró aún perplejo a Susy, ella pregunta con molestia y se dio la media vuelta —No, ¡espera! Tú viniste hasta aquí, ¿por qué?—la tome de la muñeca acercándola más a mí y evitar que se mojara más —No, no importa, ya que....—fue interrumpida —¿Susy? Por Dios, estás empapada, entra por favor—dijo Elisa, acercándose a la puerta, ella la toma de la mano —No, yo.... yo tengo que irme—hablaba Susy, necia como siempre —Como crees que te irás así, quédate por favor, te traeré ropa—sonrió tierna Elisa, ella con aún dificultad de caminar, subió a su habitación, Susy y yo s

