Estoy en mi habitación terminando de arreglarme para irme a clases, no soy de las populares, pero tampoco paso desapercibida, tengo diecisiete años y dentro de cuatro meses cumpliré mis tan esperados dieciocho años, lo que a mi me causa mucha más emoción que a cualquier adolescente de mi edad que solo desee ser mayor... ¿el por qué? Simple... ¡Despertaré mis poderes!
-Wiiiiíii... -Comienzo a saltar como loca por toda la habitación.- bien, -Respiro.- Ya me calme, en fin, soy hija de un hechicero llamado Salvatore Bastianini y una bruja llamada Charlotte Rossi, ambos son muy poderosos y mi padre es el líder máximo de nuestro aquelarre. Desde la destrucción del mundo sobrenatural.... el cual no conocí..- chasqueo mi lengua- todos han buscado la manera de adaptarse entre los humanos, o por lo menos eso me explico mi mamá.
También me contó que en un principio todos viviamos en una misma mansión, refiriendome a mi familia, obviamente, -ruedo los ojos.- pero con la llegada de mis primas y la mia cada quien se fue por su lado aunque siempre bien comunicados, después de todo, estamos a un chasquido de dedos de distancia... mis abuelos se fueron a vivir a Rusia, tengo entendido que es el país de origen de mi abuela... mientras que mis tíos, y me refiero a Vladimir, Camila, Dominic y Vanesa, claro, como ya saben, los dos últimos son mis primos pero prefiero decirles tíos; como decía, todos ellos viven aqui en Londres con sus hijas, mis primas y mejores amigas Yelena y Lucía. Ellas son mayores que yo por meses así que ellas ya despertaron sus poderes. ¡Que envidia! Aunque Lucía al ser vampira nos llevaba ventaja a Yelena y a mi. - hago un mohín con mis labios.-
Pero bueno, todas vamos al mismo instituto, el más prestigioso del pais, allí conocí a mi tercera mejor amiga, Sofía White, es una humana, y como se imaginan, no sabe nada de mi secreto mágico, lo cual me molesta, pero no puedo llevarle la contraria a mi padre cuando da una orden.
- Alessia apresurate o llegarás tarde otra vez, no creo que quieres tiempo extra en retención. -esa es mi madre, siempre interrumpiendo mis monólogos mentales. -
- Ya voy mamá... - digo con fastidio-
Me doy una ultima mirada en el espejo, pantalón n***o ligeramente rasgados en los muslos, camisa de cuadros que se ajusta a mi cuerpo, mi cabello castaño sujeto en una cola alta bien peinada dejando un flequillo cubrir mi frente, mi maquillaje es sutil, pero siempre uso colores que resalten mis ojos verdes. Sonrió satisfecha por mi apariencia tomo mi mochila y salgo de mi habitación cerrando la puerta tras de mi.
- Mamá no sé porque te niegas en aparecerme allá. -reprochó mientras bajo las escaleras.-
-Resopla cansada.- Ale, tu papá y yo te hemos explicado un millón de veces que debemos manejar nuestros poderes con prudencia, los humanos no están listo para conocer nuestro secreto... ¿verdad Salvatore?
- Lo que diga tu mamá yo la apoyo peque. - le guiña un ojo a mi mamá mientras ella se limita a dedicarle una mirada desaprobatoria, imagino que por su poca participación en el tema.-
- Ok... ya entendí. - tomo una tostada de la mesa y le doy un mordisco mientras me encamino hasta la puerta con mi morral a cuestas.- por lo menos deberían comparme un auto.
- ¿Otro..? - dice con los ojos muy abiertos mi papá-
-No Alessia, no te compraremos más autos, no hasta que aprendas a cuidarlos. -alza sus manos mientras se gira hacia la cocina a terminar de preparar el desayuno.- Los autos no crecen en los árboles.
- P...pero mamá... -me quejo haciendo ojos plateros.-
-Ya escuchaste Alessia no hay más autos para ti por tiempo indefinido señorita. -interviene papá con voz autoritaria.-
-Papá. -le hago un puchero.-
-Eso no va a funcionar señorita... no puedes seguir chocando tus autos, si no fueras inmortal seguro ya hubieras muerto en un accidente por tu imprudencia al manejar.
-No exageres papá, además, no es mi culpa que el árbol se atravesará en mi camino mientras enviaba un texto. -dejo caer mis brazos a cada lado de mi cuerpo.-
-¡Oh por dios Alessia..! se supone que no debes textear cuando estas al volante, para eso existe el comando de voz.-
El llanto de los gemelos se escucha a través del monitor de bebé y mi papá chasquea los dedos para aparecer en su cuarto mientras mi madre calienta sus biberones.
-Bien, ignorada por la aparición de los gemelos...
- Ya estas mayorcita para los celos Ale... -dice mi mamá divertida.-
-No estoy celosa mamá, solo quiero un auto, ustedes tienen el dinero para comprarme un concesionario entero. -frunzo mi ceño mientras cruzó mis brazos bajo mi busto.-
-Ese no es el punto, Alessia... y mejor te apuras para que tomes el autobus.-mira el reloj que tiene en su muñeca. - Aun tienes chance de llegar a tiempo.
Salgo dando largas y fuertes zancadas para manifestar mi desacuerdo, me volteo en dirección de ambos y allí están cada uno cargando uno de mis hermanos. Bueno si, lo admito estoy algo celosa de mis hermanitos, y quizas estrelle los autos para llamar su atención, pero es que hasta hace poco más de un año era hija unica y me ha sido un poco dificil aceptar el cambio.
Salgo de la casa dando un sonoro suspiro, levanto la cara y saludo a los chicos que cuidan los alrededores de la mansión, no sé exactamente el por qué, pero mi papá es un obsesivo con mantener la casa bajo cuidado y no le gustan las camaras porque según él cualquiera puede hackear el sistema y exponer nuestros poderes.
Cuando estoy llegando al portón le hago una señal al chico que cuida la entrada para que me abra la puerta, este asiente y presiona el botón para abrir.
-Adiós. -le digo en forma coqueta mientras el chico se sonroja y se limita a hacer un gesto de despedida con su mano. Es alto, tez clara, cabello castaño y cuerpo bastante fornido, aclaro, no me gusta el tipo, por dios tiene como mil años, solo que es gracioso ponerlo nervioso, y más si mi papá esta cerca.
Camino unas dos cuadras hasta la parada de autobús, quejandome mentalmente por la poco comprensión de mis padres, me siento en la banca a esperar a que pase el dichoso autobús, me coloco los auriculares para escuchar algo de música y luego me entretengo revisando las r************* .
[...]
Despues de quince minutos pido la parada y me bajo del autobus, camino unos cuantos metros y llego al instituto donde lo primero que escucho es a mi loca amiga Sofía que siempre me espera cerca de la entrada.
- Alessia... -escucho el grito agudo de mi mejor amiga y volteo en su dirección.-
- Sofía... -la imitó mientras corro hasta a ella y me le arrojó encima haciendo que me cargue como si fuese un monito.-
- Alessia, si sabes que por estas escenas es que creían en primer año que eramos pareja... ¿verdad?
-Jajaja... ¿cómo olvidar primer año? besaste a Harry en medio de la cancha delante de toda la clase porque se gustaban y él creía que no tenía chances por mi causa.
- Ni me lo recuerdes... estúpido Harry, viste que volvió que la bruja de Melisa... - trata de sonar molesta aunque yo se que realmente está triste.-
- Si amiga, - frunzo mi ceño mientras me apoyo sobre mis pies.-pero ya ni al caso, seguro que conseguirás a un mejor prospecto. -cruzó mi brazo con el de ella mientras la halo rumbo al salón de clases.-
-No estoy muy segura de superar a Harry, después de todo siempre he estado muy enamorada de él, mi primera vez fue con él y... -esquiva mi mirada.- ya llevo dos años intentando superarlo.
-La sujeto por los hombros.- Sofía, mírame. -lo hace.- eres muy linda amiga, no deberías estar pensando en el hijo de puta que te monto los cuernos, porque eso es Harry, un hijo de puta.
-Alessia, cuiada tu vocabulario... -me regaña.-
-Ruedo los ojos- Si, si mamá... a lo que quiero llegar es que sé que es difícil para ti, pero si él te cambio por Melisa, no una, sino dos veces no deberías seguir pensando en él, no vale la pena amiga, además, este es nuestro último año de preparatoria, y dentro de unos pocos meses cumpliremos nuestros ansiados dieciocho, iremos a la universidad y conoceremos hermosos y ardientemente chicos... -sonrió con picardia.-
-Tienes razón amiga... ya no seguiré pensando en ese idiota. En fin, amiga sabes que te quiero, pero estoy empezando a dudar que te gusten los chicos...
-jajajaja... ¿Por qué?
- Amiga te conozco desde la guardería y nunca te he conocido un solo novio, ni uno...
- Suspiro.- es que no sabes lo estricto que es mi papá, me tiene vigilada hasta cuando menos lo creo, la última vez que un chico me beso lo transfirieron de la escuela a mitad del año escolar.
-Sus ojos se abren con exageración.- así que por tu causa John se cambio de escuela. ¿y cómo es que yo no sabía que te andabas besuqueando por allí quien sabe con quién.?
- Solo ha sido eso amiga, besos, nada interesante que contar, no pasaba de una atracción física y si a eso le sumas a mi papá alejando a mis prospecto para novios... - digo con pesar.-
- Tu papá, amiga tu padre si que esta como quiere para tener casi cuarenta años.-suspira- Que suerte la de tu mamá tener semejante bombón a su lado.
- ¡IUUUU!.. callete Sofía, estas hablando de mi papá... -digo con desagrado mientras ella se carcajea sin parar.-
Suena el timbre y todos entran al salón de clases.
- Buenos días chicos, hoy tendremos examen sorpresa. -dice el profesor Burgos mientras deja su maletín sobre su escritorio.-
-¿Qué? Pero profesor usted no aviso. -protesta uno de mis compañeros.
- De eso se tratan las pruebas sorpresas Danvers, no sabes cuando hay una.-El salón se carcajea.-Silencio, todos hagan silencio, guarden sus tablets, y cualquier cosa que tengan sobre sus mesas. -entrega unas hojas a los primeros de cada fila, estos toman una y pasan el resto y así sucesivamente.- tienen una hora para terminar la prueba y luego tendrán dos horas libres...
-Siiiiii... -gritamos contentos.-
-[...]
Ya terminamos las clases por el día de hoy, y Sofía y yo caminamos hasta la salida.
-¿Cómo crees que saliste en la prueba Alessia?
-Bien, estaba fácil amiga. - digo contenta.-
-Eso dices tu porque eres como una especie de cerebrito. -suspira resignada.- yo no creo haber aprobado.
- Ya verás que si... -me quedo en silencio un breve instante cuando siento un extraño escalofrío que me recorre toda la espalda.-
- Hey... ¿Qué te paso? Te desconectaste unos minutos. - me mira curiosa.-
-Ehmmm... -giro mi cara casi por inercia en dirección a un hombre que no había visto antes, algo en él me llama, es bastante atractivo, alto, como de 1.75cm, tez clara, cabello n***o, ojos color ámbar, y una mirada intimidante, pareciera estar observandome... ¿pero por qué los demás no parecen verlo? Es como si fuera invisible. La voz de Sofía me saca de mi trance halandome lejos del lugar mientras que la voz de Yelena termina de distraerme, caminamos juntas y no puedo evitar voltear a ver al misterioso hombre nuevamente pero ya no está.-
- ¿Ustedes vieron al hombre guapísimo que estaba allí parado?.
-Me miran extrañada.- No -Responden Sofía y Yelena al unísono.-
- Me encojo de hombros.- lástima, tenían que ver lo guapo que está.
-Hay prima, vas a volver loco a mi tío... -dice Yelena mientras niega un par de veces con su cabeza.-
-Jajajaja mi papá es un sobreprotector de lo peor.
- y ni hablar del mio. -dice refiriéndose a mi tío Vladimir- creo que es igual o peor que tu papá.
-Creo que si. -logro decir antes de perderme en mis pensamientos.-
¿Quién sería ese hombre? ¿lo volveré a ver? Espero que si, algo me dice que si.