Después de la discusión que tuve con mi papá decidí quedarme en mi habitación y pedirle a Hank, quien es nuestro mayordomo, que me subiera algo de comer pues no pensaba salir y fingir como si nada hubiera pasado. Minutos después Hank entro a mi habitación con una bandeja que contenía una porción de lasaña, un vaso de jugo natural de fresas y una porción de tarta de manzana como postre. - Gracias Hank. Le sonrió mientras me entrega la bandeja junto con una mesita portátil, de esas que se usan para comer en cama sin riesgo de que algo se volteé y se derrame. - Es un placer servile señorita. Cualquier otra cosa que necesite - me muestra su teléfono - no dude en marcarme, estaré en la habitación de sus hermanitos dándoles de comer con la ayuda de Lourdes. - Ok Hank. No creo necesitar n

