Punto de vista de Priscilla: —Sé lo que estabas haciendo anoche con el invitado, Alfa Tristen. ¡Puta! Espera a que el gerente se entere de esto, te prometo que serás despedida. ¡Oh, no! Mis ojos se abrieron ante sus palabras e intenté fingir que no sabía de qué estaba hablando. —¿Qué? ¿Por qué me llamarías puta? Podrías ser despedida si informo al gerente —amenacé, esperando asustarla y hacerla abandonar el tema, pero no cedió. Me miró como si me hubieran crecido cuernos en la cabeza y se burló. —No estás en posición de amenazarme, Priscilla. ¡Soy yo quien debería estar dando amenazas y no tú! Sé lo que estabas haciendo anoche. Te vi seguir al Alfa desde el carnaval de ayer por la tarde —habló y me quedé helada. Ella me vio con Tristen anoche. Me habían pillado e iba a ser despedida.

