Punto de vista de Priscilla: —Ember, necesito disculparme contigo —le dije, mirando hacia abajo a mis pies con culpa. De repente, ella agarró mi mano y levanté la vista para verla sonriéndome. —No necesitas disculparte, Priscilla. Todo eso ya quedó en el pasado —dijo, y sentí que mi corazón se llenaba. ¿Cómo podía ser tan buena conmigo? Si la perfección fuera humana, sería Ember. Me miraba con ojos tan gentiles y amables. Me hacía querer derretirme y casi llorar. Mordí fuertemente mi labio inferior y sacudí la cabeza. Aún necesitaba disculparme, sin importar lo perdonadora que fuera. —N, no, no entiendes Ember. Lo siento por tratar de arruinar tu relación con Lucas; hice tantas cosas terribles en el pasado. Y... yo... —Está bien, Priscilla —dijo, haciéndome dejar de hablar—. Priscill

