Punto de vista de Priscilla: —Tristen, estamos en público. Podemos ir adentro —dije. Apreté mi interior al pensar en Tristen y yo haciendo algo escandaloso en público donde cualquiera pudiera vernos. Los ojos de Tristen brillaban con picardía y lujuria. Separó mis piernas como si nada, ignorando mis palabras, y me hizo bajar. Estaba nerviosa y sentía cosquillas cuando los labios de Tristen llegaron a mis muslos. Su rostro estaba medio oculto y vislumbré su expresión, donde el arrogante Rey, que a menudo llevaba una sonrisa en su rostro, ahora parecía serio. Tenía ganas de tocar su cabello n***o como el tintero, que secretamente quería enredar entre mis dedos. Tristen levantó la cabeza para mirarme, asegurándose de que estuviera bien hasta ahora cuando lo miré a él. Mis labios entreabier

