27 Me espere hasta que las amigas de Barbara se fueran, necesitaba hablar con ella sobre las dichosas clases, yo ya no quería que ella aprendiera a cocinar, yo podía cocinar para los dos, o llevarla a comer fuera todos los días si eso era lo que ella quería. — ¿Que tienes? — Me preguntó Barbara sentandose a mi lado en el sofá. — Nada, solo estaba pensando que no es necesario lo de las clases de cocina, si tú quieres yo puedo enseñarte — Le sugerí. Y era lo mejor, yo sería muy paciente con ella, le enseñaron todo con más cuidado. Barbara levanto ambas cejas y se rió. — ¿Estás celoso? — Me preguntó con una risita. Yo me quedé en silencio por un momento, esto definitivamente no podían ser celos, sería algo completamente estúpido, Barbara me amaba. — Claro que no, solo quiero ser yo tu

