“Lo estoy, mamá. ¿Cuándo vendrás a visitarme? Aunque ahora en realidad no podría, porque estoy viviendo con mi amiga", comentó Victoria. “¿Estás viviendo con Briana?", quiso saber su madre. “Sí, ella me ofreció su casa mientras construye la mía", explicó Victoria. “Te felicito, hija. A veces es muy difícil desprenderse de la zona de confort, y tú lo has logrado", comentó su madre. “Gracias, mamá. Bueno, te dejo, porque tengo que ir a buscar a las niñas. En 15 minutos salen, y me toma 10 minutos llegar", dijo Victoria. “Está bien". Victoria se apresuró, sus tacones caros resonaron por toda la casa mientras se dirigía a su vehículo. Aún no había podido cambiar su automóvil debido a los gastos en la construcción de su nueva casa. Finalmente, llegó a la escuela donde sus hijas estudiaban

