"Vivimos bocha de cosas juntos", largó Gabriel, con una mirada que mezclaba nostalgia con algo de decisión. "Sí, la verdad que fue un viaje complicado", tiré, sin mirarlo mucho. El camarero nos trajo el postre, al menos fue una pausa en la charla que estaba re densa. "Es loco cómo el tiempo puede cambiar todo, ¿no te parece?", largó Gabriel, jugueteando con la cucharita. "Posta", respondí, con la mirada perdida, tratando de procesar toda esa idea. Parecía que con cada palabra que salía, la carga de las decisiones pendientes pesaba menos. Pero el aire seguía lleno de incertidumbre, como una sombra que no se iba a ir tan fácil. "¿Qué pensás de todo esto?", solté, cortando un silencio incómodo. "No tengo todas las respuestas", dijo con total honestidad. "Pero sé que hay bocha por resol

