No hay rastro de ella.

1193 Words

**ANGELA**  No puedo dormir. El zumbido de los zancudos es una tortura constante; siento sus picaduras en mi cuello, en mis párpados, en mis brazos. Tengo la piel encendida, llena de ronchas y fiebre, pero no me atrevo a cerrar los ojos por miedo a caer al vacío o a ser devorada por los animales que escucho aullar en la lejanía. —Bianco… —mi mente, delirante por el hambre y el agotamiento, insiste en llamarlo—. Mira lo que me has hecho… Me miro las manos en la penumbra. Están sucias, hinchadas, irreconocibles. Me pregunto si mi padre me está buscando o si Bianco ha celebrado mi desaparición. Estoy perdida en un rincón de este sitio que no aparece en los mapas, picada, hambrienta y al borde de la locura. Si el pecado de mi nacimiento era tan grande, el bosque se está encargando de cobr

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD