De repente abrí los ojos y me desperté de mi profundo sueño. Miré la hora y me asusté, en treinta minutos debía estar en la entrevista. ¿En que momento pensé que dormirme antes de una entrevista era una buena idea? Soy una tonta a niveles colosales. Intenté olvidarme el apuro que tenía y me maquillé rápidamente para el día más importante de mi carrera. —Vamos nena, te están esperando —dijo de repente mi representante y yo me apresuré más. Estaba demasiado nerviosa, pero de todas formas me puse en marcha y fui directo al estudio. Por suerte aún no me habían presentado y podía esperar a que así fuese para poder entrar y aunque ya había había estado acá muchas veces, aún así me sentía demasiado nerviosa. —Ahora vamos a presentar a nuestra invitada estrella —dijo el conductor y recibió las
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


