CAPÍTULO OCHO Todo ocurrió tan rápido que a Chloe le costó asimilarlo. Los paramédicos llegaron corriendo por el pasillo, haciendo un alboroto sobre el ascensor roto del edificio. Cuando se llevaron a Rhodes por el pasillo y hacia las escaleras, su pulso estaba débil y vacilante. Varios oficiales de policía llegaron después de la ambulancia, también respondiendo a la llamada de Rhodes. Chloe y los policías hablaron sobre algo, pero ya ni lo recordaba. Lo único que sabía era que, cinco minutos después de que se habían llevado a Rhodes por el pasillo, Mike Dillinger había sido retirado del edificio por la policía estatal de Maryland. Dos oficiales de policía estaban escoltándolo a la comisaría más cercana para ser interrogado. Entretanto, la ambulancia estaba llevando a Rhodes al hospital.

