Harley Han pasado dos semanas desde que las cosas se han calmado un poco. Desde mi ceremonia informal como Luna después de la batalla, he podido asumir ese papel un poco más con la ayuda de Doris, pero en su mayor parte he estado ayudando a Nathan y Denny con el entrenamiento de la manada. ¿Quién hubiera pensado que pasaría de entrenar todos los días en Evergreen con Drew y quejándome de aburrimiento, a toda la locura que ha ocurrido en los últimos meses? —Ahí estás tú. —La voz ronca de Alistair envió escalofríos por mi espalda. Me sequé el sudor de las palmas de las manos. —¡Lo sabía! Tenía razón, ustedes dos salgan aquí —gritó hacia la casa de la manada. —¿En qué andan ahora los tres? —pregunté, rodando los ojos mientras los gemelos salían con ojos suplicantes. —Tu sangre ha te

