―Atlas ya está en el túnel, pajarito. Quiere que nos vayamos a casa y me hizo prometer que te haría dormir―, su mano áspera acarició mi mejilla y sus labios cálidos besaron mi frente, haciéndome darme cuenta de lo exhausta que estaba. Subí a la espalda de su lobo blanco y me quedé dormida acurrucada en su pelaje antes de que llegáramos siquiera a la casa de la manada. Me desperté lo suficiente como para darme cuenta de que me estaban metiendo en la cama y de que Axel me abrazaba mientras el calor de su piel y el suave ronroneo de su pecho me hicieron quedarme dormida en segundos. Axel Casi arranqué la mano de Nathan cuando se apartó bruscamente de Harley. Se siente demasiado cómodo faltándole el respeto. Justo cuando estaba a punto de arrancarle la cabeza, Harley lo arrojó al suelo tan

