Al día siguiente cuando Abril despertó y vio a Alessandro que dormía a su lado, rodeándola con sus brazos, se preguntó a qué hora había llegado y como había ido todo en la ciudad. Ella se sentía algo culpable, ya que como reina su obligación era mirar por la gente de su reino, pero ella se había quedado en el palacio a cuidar de su hija. Lissana estaba acurrucada a su lado, ella acarició su cabello castaño y pasó por un dedo por su rostro, era una niña muy bonita, la cual tenía un gran parecido con su padre. Abril abrazó a su pequeña, al moverse Alessandro se despertó y la rodeo aún más con sus brazos, los cuales abarcaron a Lissana también. Abril quedó en medio de ellos. Ella no sabía si moverse o despertar a Alessandro, ya que las estaba apretando con demasiada fuerza. Pero Alessandr

