Cuando Dennis recuperó la consciencia, lo primero que sintió fue un horrible dolor de cabeza, donde prácticamente sentía que algo le apuñalaba desde su nuca y atravesaba hasta su ojo izquierdo. Lógicamente, sabía que tal atrocidad no era posible u obviamente ya estaría muerto, pero podía sentir perfectamente aquella pegajosa humedad deslizándose desde su nuca a su cuello, como su cuerpo se estremecía suavemente con cada sacudida y sus oídos captaban el sonido de… Un motor. Dennis parpadeó abriendo sus ojos, reconociendo con horror el estrecho espacio en el cual había sido arrojado y para su desgracia, luchar por aquellos amarres alrededor de sus muñecas y tobillos no estaba resultando en nada bueno más que en alterarlo, empeorando su ya difícil respiración debido a la mordaza puesta incó

