Cuando Cian terminó de enviar el correo sobre la maravillosa idea que se le había ocurrido a su pareja, una gran sonrisa tiró de sus labios e instintivamente giró de su silla para poder apreciar a su dulce humano a través del ventanal como ya se había hecho costumbre. Al no encontrarlo cerca de sus mesas asignadas, su atención inmediatamente viajó hacia la barra, esperando encontrarle ahí hablando con algún otro trabajador, así que cuando no lo observó tampoco ahí, se levantó de su silla y se acercó al ventanal para poder buscar a su pareja. No le gustaba que Dennis no estuviera a la vista, mucho menos con el pequeño suceso que había ocurrido antes de subir nuevamente a su oficina. Que su dulce humano no estuviera en ninguno de los lugares que usualmente estaba, le molestaba. Mientras b

