Valentina Desperté y no precisamente por los rayos de sol que entraban por mi ventana. Una estúpida alarma no dejaba de sonar, me dolía tanto la cabeza que incluso sentía como si ese estrepitoso sonido proviniera de mí. Di vuelta en la cama para intentar conciliar nuevamente el sueño y me encontré con una silueta varonil junto a mí. Me aterroricé de inmediato. ¿Qué tanto había tomado anoche para despertar con un sujeto? Realmente no podía recordar nada. Me incorporé y le quité las sábanas de la cara; al reconocerlo di un grito tan fuerte, incluso más que la alarma, haciéndolo despertar de inmediato. Me miró, apagó su alarma y volvió a estampar su cara entre sábanas. —Derek, ¿Qué haces aquí? —comencé a zamaquearlo para sacarlo de su estado zombie. —j***r, me revienta la cabeza. —Comprend

