Bueno, estamos en el medio de las mareas de la innovación y la coexistencia, y ahora San Martín se la está jugando para adaptarse y mostrar que tiene la piel dura en este mundo que cambia todo el tiempo. La comunidad, re orgullosa de sus tradiciones pero sin miedo a probar cosas nuevas, se está preparando para enfrentar nuevos desafíos con garra y creatividad. Isabella, Daniel y la gente de San Martín son como los arquitectos de su propio destino, y están navegando estas aguas inciertas con la fuerza de la adaptación y la resiliencia. El faro, que siempre fue el símbolo fijo de la comunidad, ahora está enfrentando los vientos de cambio y el tema del cambio climático. Ingenieros locales, con un poco de ayuda de expertos de afuera, se pusieron las pilas para reforzar la estructura del faro

