Alessia: Estaba nerviosa, con mis manos en el volante, solo lograba escuchar el murmuró de Dann, y no estaba prestando atención. —¿Entendiste? —¿Puedes repetirlo? —OK...— suspira — para que el auto comience a andar, debes pasar a primera con los cambios y apretar el embriague, si no lo haces el auto parara. — yo asiento —¿dime cómo van los pedales? — A la izquierda el embriague, en el centro el freno, a la derecha acelerador. —Bien, no te vayas a confundir, cuando intentes pisar el freno. — él sonríe, pero yo estoy demasiado nerviosa como para responder su sonrisa —De todos modos, cuando aumentes la velocidad, no debes pasar cambio, porque el auto es automático. Pasamos quince minutos, en el cual, logre conducir una sola vez, sin pisar el freno desesperada por los nervios. Al final

