Tomo mi forma física y toco el timbre. Escucho los pasos de Zoe detenerse detrás de aquella puerta, veo como la puerta se abre y me quedo viendo hacia abajo. —¿Hola? me saluda. —Hola, soy Blake, estoy perdido, ¿podrías ayudarme? Elevo mi mirada y me encuentro con su bello rostro mirándome con curiosidad. —Claro, pasa Blake. Entro en su casa y entonces percibo que he entrado en el juego. … Mis ojos se abren de golpe, mi corazón late rápido haciéndome temer que tenga un ataque al corazón, mi frente está mojada al igual que mi ropa a causa del sudor, muevo mi cabeza para ver la hora, seis cuarenta y dos de la mañana, tallo mi rostro y me paro decidido a tomar un baño. Era la décima vez que soñaba con ella, solo que poco a poco los recuerdos se iban borrando, en realidad solo su rostr

