─¿Qué tal crees que me parece? ─Susurra en mis labios, apartando su mano de placentera de mí y su cuerpo. Dejo salir un suspiro, sintiéndome un despojo de deseo. ─¡No pueden estar ambos en el vestidor, salgan ahora mismo! ─Grita una chica, encargada de la tienda. Él esboza una sonrisa, posan sus dedos en su boca y succionándolos con descaro al frente de mí. Se da la vuelta, saliendo. Suelto el aire que tenía retenido sin percatarme, palpo mi rostro sintiéndolo caliente, al punto de ebullición que me gusta. Tomo las cosas para llevarlas a la caja de pago, sostengo dos conjuntos más iguales al anterior… sé que le gustaron mucho. Sonrío, sintiendo al semidiós a mi costado, pagando las prendas. Coloco las asas de las bolsas en mis antebrazos, para salir de la tienda. Mi cuerpo se detiene

