La luna de miel estaba por acabarse y ambos comenzarían una vida nueva en un departamento cerca de la universidad de Daniel y una escuela que asistiría Alice para completar el secundario. Pero la magia de la luna de miel aún seguía allí y ambos se encontraban disfrutando en la cama con la brisa de la playa. —¿Sabes? Nunca supe como fue la tragedia de Sablyer en realidad—recordó Daniel. Ella lo mira con los ojos abiertos como platos. —¿No lo leíste acaso en tus libros? Él negó con la cabeza. —Digo, he leído algo, pero estar ahí habrá sido difícil. —Y lo fue—atinó a decir ella cambiando el rostro. Él se acercó y la abrazó. —Oye, no te enojes. Es que nunca lo había escuchado de ustedes y me dio curiosidad. —La curiosidad mató al gato—espetó ella. Él la abrazó en silencio mi

