Lia La ausencia de Francesco era una desventaja en momentos como esos. Mónica nos dijo en medio del desespero que su marido había tenido una reunión de urgencia en la constructora de la familia, mientras que Angelo se encontraba reunido con Orlando e incomunicado de todas las llamadas, incluso de las de Emiliana. La urgencia nos estaba volviendo locas. No sabíamos nada de la situación de Alonzo y Leticia, su madre, ya se encontraba al borde de un colapso mental entre llantos y llamados en voz alta con el nombre de su hijo. –¡Tenemos que ir para allá! –sugirió Emiliana, la más avezada de toda y por supuesto, la menos apta para entrar en un ambiente de batalla dada su condición gestante– Si Angelo, Francesco, Orlando o Fernando no están disponibles, tenemos que hacer lo posible para sac

