Drax. Los gemidos que abandonan su garganta hacen mecha en mí. La forma en que sus uñas se clavan en mi espalda, sus piernas se ciñen a mí cintura y sus senos rebotan con cada estocada de mi m*****o me hace saber que estoy haciendo un gran trabajo. Tessa grita mi nombre aferrada a mi cuerpo mientras su culo rebota en la encimera de mi cocina. Durante algunos minutos está perdida y en su entrada siento el calor que me advierte de lo que está por venir así que me acomodo. Con una mano la tomo del trasero mientras que con la mano libre enredo sus cabellos, jalando su rostro hacia atrás porque si hay algo que me gusta es verla retorcerse de placer con mi polla enterrada en lo más profundo de sus pliegues, y es lo que pasa. Tess muerde sus labios después de gritar, su cuerpo comienza a

