ANTHONY A la mañana siguiente, desperté con Lisa sobre mi pecho. Pero no tenía idea de que había cometido un grave error. Me moví lentamente para no despertar a Lisa, pero fallé en el intento. —Solo espera un poco más — dijo un poco adormilada —. Quiero sentirte así, desearía que no fueras a trabajar — reí un poco —. Desearía pasar más tiempo a tu lado — la sonrisa se borró de mi rostro. —A mí también me gustaría pasar más tiempo contigo, pero por ahora me es imposible. Tengo que ir a trabajar, sobre todo, porque el día de ayer… —Lo sé, lo sé cariño, no me lo tienes que recordar —. Me levanté, antes de que Lisa me convenciera de no ir a trabajar — Por cierto, jamás me habías llamado pequeña, ¿cómo fue que se te ocurrió? —Yo, eh… solo lo escuché por ahí, y bueno, quizá se me quedó grab

