ANYA Unos minutos después de la llegada de Lisa, no pude evitar sentirme fuera de lugar. Quería salir de mi escondite y hacerle saber a ella la verdad, pero no pude hacerlo. Tengo bastante presente nuestros términos, así que no tiene caso. De pronto mi móvil comenzó a vibrar, y lo apagué de inmediato. —¿Qué fue eso?, me pareció escuchar vibrar un móvil. —Quizá fue el mío cariño, — por suerte, su móvil se encontraba sobre el escritorio, así que Lisa pareció creerle —. No te preocupes, no debe ser nada importante o me hubieran llamado. ¿Me acompañas por un café? —De acuerdo — habló Lisa — hace mucho que no hacemos esto. Anthony se acercó para tomar su móvil, dejar unas carpetas para que mi salida no fuera demasiado sospechosa y enseguida salieron de su oficina. Yo esperé un par de minut

