Capítulo XVII: Presente. ¿De verdad alguien podría culparme? ¿Alguien podría culparme por sentirme tan feliz con respecto a lo del viernes, cuando al fin vi a Arick? Si bien desbordaba felicidad era algo que a todos los que me rodeaban les sorprendió, pero ya estaba comenzando a angustiarme un poco, aunque intentaba firmemente mantener mi cabeza clara. No le había visto desde hace dos días, quizás exageraba, pero lo extrañaba y realmente comenzaba a preguntarme si no había sido una ilusión. No podía serlo, yo lo había visto y oído, él estaba allí frente a mí. Sacudí mi cabeza intentando alejar todo mal pensamiento, no tenía por qué temer, Arick estaba por allí en algún lado y vendría a visitarme cuando menos lo esperase.

