Era momento de indagar un poco más a fondo y las respuestas a sus dudas podían estar justo frente a sus ojos. Se hallaban en el psiquiátrico del condado de Polk, eran aproximadamente las 9:38p.m y el amigo de Carlos estaba de guardia. Parecía un lugar más desolado que cualquier lugar del condado, alejado un poco de la civilización por obvias y evidentes razones, después de todo era el lugar perfecto bien sea para hallar al asesino o pistas que condujeran hasta él. —Agradezco que hayas aceptado el que vengamos aquí —le dice Devon al amigo de Carlos quien se encarga de cuidar esa noche a los residentes. —No te preocupes no suelo recibir muchas visitas y tener un poco de compañía no me vendría mal en días como este —lo decía con algo de preocupación en sus ojos y Devon captó la referencia

