"CLÁUSULAS"
—Bueno, creo que nos seguiremos viendo— me dice el tonto de Louis, como ya había mencionado, es el nombre de quien se dijo ser alguna vez mi esposo. Vaya errores que comete una en la vida.
—Oye, tal vez pasamos algunas noches juntos, pero no va a volver a pasar nada, ¿entendido?— digo lo mas tranquila posible, ni crea que puede seguir haciéndose ilusiones conmigo, de ninguna manera.
—Ya veras que si muñeca, como hace dos semanas que caiste otra vez— dice burlon, su tono cargado de cinismo es de las cosas que odié, ¿Que acaso no conoce que echando a perder se aprende? porque eso es lo que he hecho yo.
—Ni me recuerdes ese fatal error— hago una mueca de total desagrado, lección aprendida.
—La primera vez, tal vez si lo queria, solo tal vez— recalco eso último.
—Ya se que diras— habla para luego aclarar su garganta en busca de imitar mi voz —Lo de hace dos semanas fue porque estabamos borrachos, luego de que te pedi el divorcio y decidimos festejar— esa fue mi excusa, una muy mala a decir verdad.
—Exactamente, alcohol, nosotros rompiendo, alegria, tu, yo, solos, la mezcla perfecta para cometer errores— hago una mueca ante los recuerdos de lo que fue una noche alocada.
—Bueno, te deje un buen recuerdo— añade riendo sin saber que más decir.
—Mmmm.. no— hago como que lo pienso —Aún tendre pesadillas— digo para después golpearlo fuertemente.
—Vamos Gaby— se toca su pecho donde lo golpee segundo antes —Somos socios ahora— eso es lo que más me enoja.
—Por mis estupideces— le recuerdo con mi mal humor volviendo —Y para tu buena suerte, que siendo antes un don nadie, ahora tienes un buen porcentaje de acciones en una empresa que ni sabias que existía— declaró molesta.
—Me hubiera encantado tener más porcentaje que tú— se burla de la cara que he puesto ante tales barbaridades dichas —Bueno, al menos seguiré viviendo contigo en la mansión ya que la mitad es mia— sonrie victorioso, pícaro no se descifrarlo.
—¡Agg!— gruñó —Pudrete— lo fulmino con la mirada y me alejo de el. Un segundo más en su presencia y empezaría a tener arrugas en mi joven rostro.
—Señorita Stuart— escucho al abogado detrás mío.
—¿Si abogado?— pregunto mientras sonrió lo mas cordial que puedo.
—Necesito hablar con usted de algo— me hace señal para que entremos en su despacho.
—Digame señor Smith— me siento en las sillas que hay delante su escritorio, cruzando las piernas perfectamente y poniendo toda mi atención en él.
—Son algunas clausulas de su divorcio y del testamento de su padre— dice serio, lo cual tensa un poco el ambiente.
Papá murio hace poco mas de dos semanas, es la razon por la que me case con el idiota de Louis, mi papá estaba muy enfermo y su ultima voluntad fue que tuviera alguien a mi lado para dirigir la empresa, lamentablemente Louis estaba en ese momento en mi vida, llenando mi mente de palabras dulces... asi que solo hize un acuerdo con el imbecil ese donde supuestamente ambos ganabamos, pero el se sacó la loteria, se quedo una parte de la empresa, de todo lo que me pertenece prácticamente.
—Digame que problema hay— vuelvo al escuchar el carraspeo de la garganta del abogado.
—Pues vera, no la vi conforme en los acuerdos de su divorcio...— lo interrumpo, para darle la absoluta razón.
—Obviamente no— me inclino hacia adelante para expresar mi sentir —Louis gano mas de lo que debería, es mas no debio de obtener nada— gruñó mientras me acomodo nuevamente.
—Eso es correcto— me da la razón mientras entrelaza sus dedos y los coloca encima de su escritorio. —He leído ambos contratos y le tengo una buena noticia...— sonrie como si dependiera de ello, pero mi celular interrumpe el momento. Hago una señal con mi mano para poder atender la llamada, solo lo hago cuando el abogado me da el permiso.
—Diga— contesto al ver que es de mi doctor particular —Si doctor.... mmm... me lo puede decir por aqui.... es que no tengo el tiempo de ir hoy (hago una mueca)... si digalo... si estoy sentada (ruedo los ojos) ¿Pero que?... ¿Esta usted loco o que? (Subo mi tono de voz) ¿No se burle de mi?.... lo que me faltaba,.... si mañana voy.... hasta luego— cuelgo con total desconcierto por sus palabras, es que solo esto me faltaba, y no de una mala manera pensándolo bien.
—¿Y bien?— se mira preocupado ante mi llamada.
—Espero realmente su noticia sea buena porque la que acabo de recibir me ha matado— digo irónicamente.
—Pues vera..— alarga la frase —Su padre en su testamento le dejo casi todo el porcentaje de sus acciones en la empresa...— le interrumpo.
—Espere que.. mi padre me dejo el cien por ciento a mi— me alteró un poco o más de lo que ya estaba.
—Mmm pues algo asi, el ochenta por ciento para usted y el veinte por ciento para sus nietos... si prácticamente usted es dueña del cien por ciento— rie ante su error después de analizarlo.
—¡Uff!— suspiro —Eso lo se— creo que no había cosa más que explicar.
—Pero en contrato de matrimonio y divorcio dio al señor Morgan cerca de la mitad de esas acciones, pero no puede ser asi..— se detiene esperando una reaccion de mi, cosa que tiene.
—¿Por que?— lo miro tratando de unir cabos inexistentes.
—Porque en caso de que existan hijos junto con el divorcio... todo lo del señor Morgan pasa a manos suyas— extiende su sonrisa, yo solo hago una mueca sin entender totalmente —Y como la he visto últimamente creó que todo es suyo o ¿me equivoco?— me mira pícaro como si supiera yo a que se refiere... ¡oh esperen!, eso... mi mala noticia, no tan mala, de hace un momento ahora es mi inmensa alegria, bueno, ya lo era en parte.
—¿Como lo sabe?— lo fulmino con la mirada.
—Tengo una esposa y cuatro hijos, ya me se todo— mueve la mano restandole importancia —Ademas hace dias esta extraña, te conozco de siempre por la relacion laboral y personal con tu abuelo y eso me hizo ver en que te podia ayudarte después de su partida—
—Pues me hace muy feliz— me levanto de mi lugar —Gracias, gracias y mil gracias— sonrio ampliamente.
—De nada Gabriella y felicidades por tu embarazo— me abraza
—Gracias, es el primero— lo abrazo fuerte, es muy cercano a mi familia, lo quiero como un tio o algo parecido, salgo con la cara mas feliz de toda mi vida, soy dueña completamente de todo nuevamente, Louis quedara en la calle.
Y este último pensamiento me hace inmensamente feliz.
****
—Jess, abre estoy afuera de tu departamento— hablo por el intercomunicador, esperando que mi amiga esté en casa dispuesta a recibirme.
—Lo se, si no no te escuchará por aqui— me dice como respuesta obvia.
—Adivina quien vulve a tener el cien por ciento de más acciones de papá en la compañía— entró al departamento y me dejo caer en el sofa —¡Yo!- grito emocionada.
—¿Y eso como paso?, no me digas que Louis rechazó todo...— se sienta delante de mi escuchando atentamente.
—¡¡No!!— grito ante aquello —Es mas no se conformaba con casi la mitad y queria hasta tener más que yo— me molesto ante el recuerdo de las palabras de ese sin vergüenza.
—¿Entonces?— pregunta más intrigada.
—Pues... una clausula en el contrato de matrimonio y divorcio donde todo lo que tenga él pasa a manos de sus hijos...— no termino cuando ella ya capto todo, es muy inteligente, nunca se anda con rodeos.
—¡Gabriella Stuart estas embarazada!— grita corriendo por el departamento ante la noticia.
—Si, pero para mi beneficio— trató de calmar su euforia, aunque yo este igual.
—¿Ya se lo has dicho?— se avienta al sillon junto a mi.
—Claro que no, tengo un plan y me voy a reir en su cara— sonrió maliciosamente ante todo lo que mi mente ha estado maquinando mientras venía para acá.
—¿Cual?— pregunta totalmente intrigada
—Pues veras...—
CONTINUARA ...
*EDITADO*