BLANCA KING El agua me empapa completamente y con cada paso que doy mis piernas flaquean. Caminar en esta carretera se está volviendo un puto suplicio. Mis pies están cubiertos de fango. Mi calzado inexistente lo complica más. Maldita mujer. La odio y no la conozco. Quisiera que un rayo le cayera en la cabeza y le reventara la última neurona que le queda. Pero esto también es mi culpa. Seguir a un hombre en medio de la nada y regalarle mi virginidad así sin más. Bravo blanca. La camisa se me apega demasiado al cuerpo y la oscuridad no me está ayudando para nada. Solo sigo la carretera oscura y vacía. Y espero por Dios encontrar alguna cabaña o parada de autobús. Sí, soy la maldita Blanca Nieves tratando de buscar una mísera cabaña para refugiarse. Mientras avanzo voy inventado al

