BLANCA KING Su m*embro ingresa en mi boca sin delicadeza alguna logrando que me den arcadas y retroceda un par de segundos. Hugo suelta mi moño y frunce el ceño. Llevo mi mano a mi garganta, trato de llevar el aire a mis pulmones. Es la primera vez que.. Dios, no sabía que practicar sexo oral podria ser tan doloroso. Me incorporo observando al hombre que me determina fijamente. Su cuerpo desnudo queda a mi total vista y trago grueso para no empezar a babear como una adolecente. Sus brazos se ven muy trabajados. Los músculos están en los lugares correctos y me muerdo el labio imaginandolo en el gimnasio empapado en sudor. –Ven aquí– me arrodillo hasta llegar a su altura donde su boca me recibe con un beso delicado. Posa sus manos en mi cintura y presiona. El silencio reina en

