Narra Salomé... Recibí una gran lección por confiada, quería pensar que existía la mínima posibilidad para que pudiéramos ser amigas de nuevo, porque de verdad necesito a alguien con quien hablar y desarmar mis conflictos internos. Pero era evidente que ella no dejaría de destilar veneno nunca. ¡Qué mal plan! Pero bueno de todo esto también me había quedado la incondicionalidad de Ignacio, la enfermera dijo que mi esposo no se había despegado sino por algunas horas para ir a clase. Al mudarnos a un departamento los dos solos, teníamos que empezar a trabajar para pagar el condominio y los servicios, no quería depender de él, así que tenía que buscar un empleo de medio tiempo. Cuando fuí por mis cosas a casa de Noel, no quería traerme el auto pero él había insistido y me había pagado po

