Iris -Auu - me quejo por encima ves. -Dioses, tengo una hermosa hija pero demasiado quejosa - dice divertida mamá y suspiro. -¿No crees que es mucho labial?- pregunto mirándome. -Claro que no, ese rojo se te ve espectacular - asegura y asiento con la cabeza. -Iris - llama y levanto la mirada. -Se que no me dirás que pasa, por eso quiero que te distraigas, recuerda que todo lo que hagamos es para que estés bien - asegura colocando su mano sobre mi mejilla y suspiro asintiendo. -Ya estás lista - asegura y sonrió para levantarme de la silla. El vestido es completamente n***o, casi es trasparente, tiene lentejuelas y es ceñido al cuerpo, es largo y arrastra cuando camino, aun así con tacones. -Te ves preciosa - asegura mamá y sonrió un poco. -Gracias mamá - digo y la abrazo

