ENMIENDA

1688 Words

Pasé la noche pensando muy bien en cada instante junto a Jon. Alguien llamaba a la puerta insistentemente, ya había amanecido. No quise preguntar quién era, decidí ir hasta la puerta. No hay peor sensación que no haber dormido bien por pensar mucho. —Majestad, buen día— Saludó Nigromante. Sonreía hermosamente, mostrando el inigualable candor de su angelical modestia. — ¡De haber sabido que eras tú! Pasa Nigromante. Nigromante entró y tomó asiento en mi cama. —Al parecer no tuviste una buena noche— Exclamó con asombro observando a mí cama. —Tienes razón. He pasado toda la noche pensando. — ¿Y a qué se debe tal tortura? — Preguntó cruzándose de brazos. —Se debe a Esteban, sabes, tengo un mal presentimiento, pero, ¿te puedo hacer una pregunta? —Por supuesto, dime. — ¿Qué son los

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD