— Hola — respondo sin tomarle importancia. — Dos copas de vino por favor — le exije al mesero — ¿Kylie verdad.? — Pregunta la joven delgada de cabello n***o. — si — respondo forzando una sonrisa mientras tomo de su mano la copa de vino que me va a obligar a tomar, pues yo no quería vino, pero por educación se lo recibí. — ¿Así que de nuevo te reencontraste con Aron? — pregunta con una mirada fría. — Al parecer — respondo cortante, pues quiero que la chica se vaya. — Espero que está vez no sea tan... Feo y doloroso como la última vez, pobre Aron lo déjate devastado y más cuando tú padre le prohíbo verte. — ¿Qué? ¿Por qué pasó? — pregunto curiosa, atenta a sus palabras. — ¿Aún no recuerdas lo que pasó? — dice ella sonriendo de manera hipócrita, a lo que yo negué con la cabeza. — Mi

